<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>NARRATIVAS PROPIAS</title>        <description><![CDATA[Blog recopilatorio de las narrativas que he ido escribiendo.Relatos y novelas.]]></description>        <link>http://narrativas-propias.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Tue, 12 May 2009 07:49:59 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>MANIFIESTO POR EL CUENTO</title>            <link>http://narrativas-propias.blogcindario.com/2009/05/00003-manifiesto-por-el-cuento.html</link>            <description><![CDATA[MANIFIESTO POR EL CUENTO<br />(Carta abierta a todas las publicaciones peri&oacute;dicas)<br /><br /><br />&iquest;Qu&eacute; motiv&oacute; que el cuento como nuevo g&eacute;nero literario tuviera dos espectaculares apariciones, primero en el siglo XIX y, despu&eacute;s, en el XX? La respuesta es la misma: su publicaci&oacute;n en revistas y diarios.<br />....Los cuentos modernos nacieron y se difundieron en los peri&oacute;dicos, antes de convertirse en los libros que los recopilaban.<br />....Poe, Ch&eacute;jov, London escrib&iacute;an sus cuentos para peri&oacute;dicos. Carver, Cheever, Fante, Bukowski y los escritores del realismo sucio americano de mediados del siglo XX adelantaban sus publicaciones con cuentos en peri&oacute;dicos. La nueva generaci&oacute;n americana del desarraigo publica en fanzines y diarios locales, y algunos tambi&eacute;n en diarios nacionales de gran tirada, antes siquiera de presentar su primer libro de cuentos.<br />....En la Am&eacute;rica de habla castellana, el cuento ha sido siempre un invitado habitual de las publicaciones peri&oacute;dicas.<br />....&iquest;Qu&eacute; ocurre en Espa&ntilde;a con el cuento?<br />....&iquest;Ning&uacute;n peri&oacute;dico es capaz de liberar una columna para acoger un cuento moderno?<br />....Hablamos de dar oportunidades a escritores en muchos casos desconocidos que dedican una atenci&oacute;n sostenida y rigurosa al g&eacute;nero narrativo breve: a cuentistas.<br />....El cuento es un g&eacute;nero narrativo mayor, quiz&aacute; el m&aacute;s complejo en su elaboraci&oacute;n a pesar de su aparente sencillez, y que requiere de una excelente precisi&oacute;n t&eacute;cnica para lograr que en el lector surja el efecto deseado.<br />....El cuento es corto por definici&oacute;n, y muy intenso. El buen cuento marca un antes y un despu&eacute;s en la mente del lector que ha sentido como un terremoto bajo sus pies.<br />....El cuento explota en la cabeza, anida en el alma y ense&ntilde;a a ver la vida desde otra perspectiva.<br />....El cuento aguanta sin respirar tres estaciones de cercan&iacute;as y varias de metro. El lector viaja, s&iacute;, pero no en el vag&oacute;n.<br />....El cuento es el g&eacute;nero literario m&aacute;s acorde con el actual mundo, presuroso y alocado. Y lo es por dos motivos. Primero, por su minimalismo intr&iacute;nseco. Y, segundo, porque en su interior guarda una bomba intelectual.<br />....Demos una oportunidad al cuento.<br />....Cada a&ntilde;o m&aacute;s cuentistas se suman al movimiento. Mucho tienen que ver en ello las escuelas de creaci&oacute;n literaria y los talleres que se han multiplicado por cien en los &uacute;ltimos tiempos.<br />....El cuento como paso de la nada a la novela ya no es un simple ejercicio de preparaci&oacute;n. Muchos de los cuentistas modernos son conscientes de que han encontrado en el relato corto su distancia.<br />....El cuento, el buen cuento, es un reto.<br />....Los cuentistas son a su vez devoradores de cuentos; fagocitan y degluten relatos con la esperanza de descubrir una nueva forma de tallar ese &ldquo;diamante&rdquo; en bruto que es la idea previa a la composici&oacute;n.<br />....Lo que expresamente se solicita a la prensa escrita de este pa&iacute;s es la concesi&oacute;n de un peque&ntilde;o espacio diario o semanal en sus p&aacute;ginas de cultura destinado a la narrativa breve, y que este espacio goce de la permanencia que, pensamos, merece este g&eacute;nero literario.<br /><br />Esteban Guti&eacute;rrez G&oacute;mez<br />Cuentista<br /><br /><a href="http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/">http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/</a><br />revista.alotroladodelespejo@gmail.com]]></description>            <pubDate>Tue, 12 May 2009 07:49:55 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>PENSÓ QUE PENSABA</title>            <link>http://narrativas-propias.blogcindario.com/2009/05/00002-penso-que-pensaba.html</link>            <description><![CDATA[<p>Hubo un paisaje l&aacute;nguido que se volvi&oacute; aire, al salir la tarde sobre la monta&ntilde;a del Norte, escondiendo su sombra en la del Sur.<br />Todas las cosas perdieron volumen. Las formas no correspond&iacute;an a nada. El aire ol&iacute;a a lavanda.<br />A lo lejos alguien capt&oacute; su despliegue y quiso acercarse para recoger en su retina la transformaci&oacute;n.<br />Se lo dir&iacute;a a todo el mundo, pensaba cuando regresaba, por el camino m&aacute;s largo, a la inh&oacute;spita ciudad. Cuando lleg&oacute; no encontr&oacute; miradas que aceptaran lo que intentaba decir. Lleg&oacute; a su casa y tecle&oacute; para que al menos quedara constancia.<br />Recab&oacute; en un hecho ins&oacute;lito que a nadie interesaba. Pens&oacute; que a &eacute;l s&iacute;, y eso bastaba.</p><p>Se pens&oacute; que pensaba algo inadecuado y decidi&oacute; dejar de alojar ese pensamiento. Se desprender&iacute;a de &eacute;l c&oacute;mo del sudor bajo la ducha, as&iacute; lo hizo, se meti&oacute; vestido y calzado desoyendo a los de su alrededor que le recordaron que no hab&iacute;a raz&oacute;n para ello.</p><p>Al desprenderse de sus ropas decidi&oacute; que &eacute;stas le llevar&iacute;an a esos recuerdos y las arroj&oacute; al cubo de la basura, pero no satisfecho baj&oacute; &eacute;ste y lo abandon&oacute; cuatro avenidas m&aacute;s all&aacute; de la propia.</p><p>En su regreso algo persist&iacute;a, el olor. Con eso no podr&iacute;a, persistir&iacute;a.</p><p>Quiso guardar esas memorias en un archivo olvidado, pero cada d&iacute;a, inevitablemente, lo abrir&iacute;a, a hurtadillas, sin que nadie pudiera verle. </p><p>Al recogerlo bajo su clave secreta, pensaba que ma&ntilde;ana lo destruir&iacute;a, sustituy&eacute;ndolo por contenidos banales. Nada pod&iacute;a borrarse, pero s&iacute; reemplazarse. Le bastar&iacute;a cambiar palabras sin contenido.</p><p>As&iacute; fue c&oacute;mo alguien encontr&oacute; una pantalla parpadeante que conten&iacute;a un escrito, y ley&oacute;: -Hubo un hombre que vio c&oacute;mo un paisaje se omit&iacute;a entre monta&ntilde;as dejando en el aire olor de retama.<br />Al pie de ese texto encontr&oacute; la imagen de unos ojos que insistentes le miraban, y comprendi&oacute; que esos eran los testigos de un acontecimiento fortuito.<br />La curiosidad le pudo y copio el archivo para tenerlo a su disposici&oacute;n en cualquier momento.<br />Lo guard&oacute; entre sus pertenencias m&aacute;s preciadas, pero temi&oacute; que alguien lo encontrara. Tom&oacute; toda suerte de medidas. No le bastaban. La inquietud se adue&ntilde;&oacute; de su &aacute;nimo. Nervioso miraba a un lado y otro para percatarse de que nadie advert&iacute;a lo que ocultaba.<br />Un buen d&iacute;a, crey&eacute;ndose fuera de peligro, puso ese archivo en acci&oacute;n. No eran ojos lo que vio, oy&oacute; una voz que le advirti&oacute; de su peligroso intento. Era tarde, pues atrapado qued&oacute;.</p><br /><a href="http://www.safecreative.org/work/0905103598761" rel="cc:license">   <img alt="Safe Creative #0905103598761" src="http://images.safecreative.org/work/0905103598761/label/logo2-72" style="border:0;" /></a>]]></description>            <pubDate>Sun, 10 May 2009 21:05:38 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>RELATO DE FANTASÍA</title>            <link>http://narrativas-propias.blogcindario.com/2009/05/00001-relato-de-fantasia.html</link>            <description><![CDATA[<a href="http://1.bp.blogspot.com/_KjOebC2CVeU/SgWNgBEdDgI/AAAAAAAABdE/J7ndGJOTWIc/s1600-h/narrar.jpg"><img border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333824914872667650" name="BLOGGER_PHOTO_ID_5333824914872667650" src="http://1.bp.blogspot.com/_KjOebC2CVeU/SgWNgBEdDgI/AAAAAAAABdE/J7ndGJOTWIc/s320/narrar.jpg" style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: hand; width: 250px; height: 320px;" /></a><span style="font-weight:bold;"><br />EN AQUELLOS TIEMPOS REMOTOS LOS CAMINOS LLEVABAN A CUALQUIER PARTE.<br /><br />Nuestra hero&iacute;na era una muchacha de ojos dispuestos a recorrer los pasos del Norte sin pesta&ntilde;ear siquiera.<br /><br />No hab&iacute;a nadie, en la comarca de Gurdn, capaz de sostener su mirada.<br />Ella hab&iacute;a visto la muerte de cara sin temer por su suerte. Hab&iacute;a viajado entre nubes de polvo y d&iacute;as sin lluvia con la boca seca sin reclamar para s&iacute; gota alguna.<br /><br />Entreg&oacute; a los ancianos todos sus v&iacute;veres y l&iacute;quidos, superando la prueba manteni&eacute;ndose en estado de semiactividad.<br /><br />Consigui&oacute; parar los golpes de deterioro del cuerpo mientras a su paso ca&iacute;an otros, v&iacute;ctimas, cediendo paso a la nada.<br /><br />Ten&iacute;a el kay. Ese poder que s&oacute;lo una de la Comuna hereda. Le hab&iacute;a sido legado desde la m&aacute;s tierna infancia. Cuando en ning&uacute;n momento reclamaba atenci&oacute;n por el llanto como suelen hacer los humanos en sus primeros momentos vitales.<br /><br /><br /><br />Reconocida como la heredera de la gran monta&ntilde;a hab&iacute;a sido educada y aleccionada para ser gu&iacute;a y fuerza de todos ellos.<br /><br />Gurdhya era la m&aacute;s preclara de la Comuna. El Seym le hab&iacute;a asignado funciones que hasta ese momento nunca se otorgaran a nadie tan joven.<br /><br />Es cierto que esa funci&oacute;n siempre fuera asignada a la mujer, pero la de cabellos blancos y mente preclara.<br /><br />Ella apenas si ten&iacute;a quince a&ntilde;os y sin embargo manifestaba la mayor de las potencias. Nadie era capaz de mirarla de frente. Todos miraban al suelo cuando se cruzaban con ella.<br /><br />Eso le hac&iacute;a sentir incomodidad. Hubiera deseado re&iacute;r con el resto las historias que se contaban a lo largo del d&iacute;a en los encuentros que se produc&iacute;an cuando se llevaban a cabo las distintas tareas cotidianas. De lejos miraba como se produc&iacute;a la comunicaci&oacute;n risue&ntilde;a entre unos y otros. Si se aproximaba el silencio se impon&iacute;a.<br /><br />Aquella tarde Gurdhya se distrajo en su paseo a la orilla del r&iacute;o. Iba recogiendo bayas maduras de los arbustos que encontraba. Desoy&oacute; las precauciones que su instinto le emiti&oacute; y distrajo su atenci&oacute;n contemplando colores y formas que la transportaban.<br /><br />Hab&iacute;a salido tras ella una sombra diminuta que en ning&uacute;n momento manifest&oacute; su presencia.<br /><br />Era un ni&ntilde;o de la Comuna. Aunque la tem&iacute;a era mayor su curiosidad. Llevaba d&iacute;as indeciso y al fin, esa tarde, hab&iacute;a decidido seguirla. Era un muchacho espigado y rubio. Con &eacute;l se mov&iacute;a un hur&oacute;n. &Eacute;ste era muy vivaracho. Lo hab&iacute;a encontrado en el claro del bosque cuando apenas si era capaz de abrir los ojos. Hab&iacute;a tenido cuidado en alimentarlo masticando semillas y d&aacute;ndole de comer sin que el resto se diera cuenta. Esa tarea correspond&iacute;a a las muchachas y si le hubieran visto habr&iacute;a sido motivo de burla. Bien se le val&iacute;a que sus compa&ntilde;eros de juegos no estaban pendientes de lo que pudiera llevar bajo su casaca.<br /><br />Evidentemente trataba al hur&oacute;n como si de cualquier otro animal del grupo se tratara. Un buen d&iacute;a hab&iacute;a dejado que se moviera sin llevarlo escondido. As&iacute; hab&iacute;a sido como ante todos era &eacute;l y su compa&ntilde;ero. Nadie hab&iacute;a cuestionado esa compa&ntilde;&iacute;a. No era extra&ntilde;o que un muchacho tuviera a su lado un animal compa&ntilde;ero. No import&oacute; de d&oacute;nde ven&iacute;a ni por qu&eacute; atend&iacute;a a sus gestos y chasquidos.<br /><br />Ambos formaban un buen conjunto. Parec&iacute;an uno proyecci&oacute;n del otro. El pelo del muchacho tomaba brillos parecidos al del pelaje del hur&oacute;n.<br /><br />Por las noches dorm&iacute;an enroscados sobre la paja que se hab&iacute;a habilitado como cama al lado de la puerta de la cueva Comunal.<br /><br /><br />Cada cual ocupaba un lugar dependiendo de la casta a que pertenec&iacute;a. El muchacho estaba bajo la tutela de toda la Comuna porque hab&iacute;a perdido la genealog&iacute;a de su grupo por razones que &eacute;l todav&iacute;a desconoc&iacute;a.<br /><br /><br />Al estar protegido por todos quedaba a merced de su propia suerte. Se mov&iacute;a con mayor libertad. Iba y ven&iacute;a sin que nadie se percatara de sus ausencias.<br /><br /><br />&Eacute;l hab&iacute;a mirado a Gurdhya muchas veces. S&oacute;lo &eacute;l hab&iacute;a sido capaz de ver la profundidad de sus ojos de un azul que cambiaba seg&uacute;n el sentimiento que ella quisiera contener. Eran como el agua que dependiendo de la ubicaci&oacute;n toma matices azules o verdes, transparentes u opacos. As&iacute; eran los ojos de Gurdhya. &Eacute;l bien lo sab&iacute;a. En ellos beb&iacute;a.<br /><br /><br />So&ntilde;aba que se adentraba en las aguas profundas que presagiaban las miradas de ella.<br /><br /><br />Esperaba cualquier ocasi&oacute;n para contemplarla.<br /><br /><br />Ella no hab&iacute;a llegado a percatarse porque viv&iacute;a ensimismada y atareada en el entrenamiento que le tocaba asumir como seguidora del mandato del Seym.<br /><br /><br />Churg, que as&iacute; se llamaba el muchacho, cada vez descuidaba m&aacute;s las precauciones ante la atracci&oacute;n que ten&iacute;a hac&iacute;a la figura que cada tarde se adentraba por la vereda del r&iacute;o.<br /><br /><br />Esa tarde ni ella ni &eacute;l se apercibieron de lo arriesgado del descuido. &Eacute;l pendiente de ella y ella sin apercibirse de que se estaba desviando y adentrando m&aacute;s all&aacute; de lo aconsejable.<br /><br /><br />Cay&oacute; la oscura sombra del crep&uacute;sculo sobre sus espaldas. &Uacute;nicamente el hur&oacute;n manifest&oacute; incomodidad, pero Churg no le hizo caso y sigui&oacute; tras ella.<br /><br /><br />La noche tendi&oacute; su capa sobre los caminos estrechos haciendo que perdieran su apariencia cotidiana.<br /><br /><br />Gurdhya, cuando quiso darse cuenta ya estaba desorientada. Mir&oacute; a su alrededor y todo le pareci&oacute; extra&ntilde;o, distinto.<br /><br /><br />La noche se impuso. Gurdhya qued&oacute; quieta sin saber tomar decisi&oacute;n alguna.<br /><br /><br />Churg observaba los gestos de la muchacha sin hacer movimientos para evitar llamar su atenci&oacute;n.<br /><br /><br />Fue Ghow, el hur&oacute;n, que incapaz de quedarse quieto un instante empez&oacute; a emitir sonidos de reclamo para que el muchacho le atendiera.<br /><br /><br />Gurdhya se asust&oacute; al o&iacute;r algo que en su mente pareci&oacute; un lamento lejano.<br /><br /><br />Las ramas de los &aacute;rboles proyectaban sus l&oacute;bregas sombras sobre el camino creando formas fantasmales a los ojos de ella.<br /><br /><br />El muchacho quiso acallar a su animal, pero no dio resultado y, al contrario, lo que consigui&oacute; fue un chillido afilado.<br /><br /><br />Gurdhya cay&oacute; sobre sus talones, quedando enroscada sobre si misma, buscando la posici&oacute;n protectora que todos conoc&iacute;an. En su caso produc&iacute;a un aura de fuerza que no permitir&iacute;a a alima&ntilde;a alguna acercarse m&aacute;s all&aacute; de la distancia que ella quisiera conceder.<br /><br /><br />Churg sab&iacute;a bien lo que en ese momento gestaban los movimientos de la muchacha y temi&oacute; provocar su ira. Como pudo, tapo la boca de Ghow que le mordi&oacute; siguiendo su instinto animal. Contuvo un lamento mordi&eacute;ndose el labio inferior con tal fuerza que una l&aacute;grima resbal&oacute; por su mejilla izquierda.<br /><br /><br />&Eacute;l tambi&eacute;n opt&oacute; por tomar la posici&oacute;n de protecci&oacute;n que le hab&iacute;an ense&ntilde;ado en los entrenamientos de la Comuna.<br /><br /><br />No eran aleccionados para la lucha, lo eran para la defensa y la resistencia a base de concentrar en un punto todas las energ&iacute;as vitales. Su entrenamiento no era ni de lejos tan preciso, pero suficiente para evitar cualquier envestida.<br /><br /><br />Conoc&iacute;a los movimientos de sumisi&oacute;n que deb&iacute;a poner en acci&oacute;n para evitar el coraje de la muchacha y ganar poco a poco su confianza.<br /><br /><br />Se mantuvo quieto y solt&oacute; a Ghow para poder llevar a la pr&aacute;ctica el ritual. El hur&oacute;n al verse libre se calm&oacute; y quedo acurrucado a su lado.<br /><br /><br />Gurdhya atisb&oacute; una figura enroscada y reconoci&oacute; que ante s&iacute; estaba alguien de la propia Comuna. Temerosa evit&oacute; mirar directamente a quien ante ella se hab&iacute;a dispuesto y reconoci&oacute; en el otro los gestos de apaciguamiento y sumisi&oacute;n dirigidos a ella. Eso la relaj&oacute;.<br /><br /><br /><br /><br />La oscuridad se antepuso a las sombras dejando entrever una ligera claridad entre las dos figuras que permanec&iacute;an casi est&aacute;ticas con el m&aacute;s parsimonioso de los movimientos.<br /><br /><br />Si alguien hubiera visto las dos figuras plegadas sobre si mismas hubiera pensado que se trataba de dos rocas en medio del camino.<br /><br /><br />Realmente era la comuni&oacute;n con la piedra de la monta&ntilde;a lo que hac&iacute;a de las dos figuras seres est&aacute;ticos.<br /><br /><br />Se par&oacute; el aire a observar tan liviano movimiento.<br /><br /><br />Permanecieron en esa danza hasta el amanecer.<br /><br /><br />Comarca de Gurdn<br /><br />La Comuna<br /><br />El Seym,<br /><br />El Kay, el poder<br /><br />Gurdhya, la muchacha. Heredera de la gran monta&ntilde;a. Educada para ser gu&iacute;a y fuerza.<br /><br />Churg, el muchacho<br /><br />Ghow, el hur&oacute;n<br /><br />Ten&iacute;a el kay. Ese poder que s&oacute;lo una de la Comuna hereda. Le hab&iacute;a sido legado desde la m&aacute;s tierna infancia. Cuando en ning&uacute;n momento reclamaba atenci&oacute;n por el llanto como suelen hacer los humanos en sus primeros momentos vitales.<br /><br /><br />El Seym le hab&iacute;a asignado funciones que hasta ese momento nunca se otorgaran a nadie tan joven.<br /><br /><br /><a href="http://www.safecreative.org/work/0905093216225" rel="cc:license"><br /><img alt="Safe Creative #0905093216225" src="http://images.safecreative.org/work/0905093216225/label/logo2-72" /><br /></a><br /><br />Este relato precede a la&nbsp;<a href="http://cerques.ning.com/profiles/blogs/una-novela-que-puedes-leer">novela de fantas&iacute;a EN AQUELLOS TIEMPOS</a>.&nbsp;</span>]]></description>            <pubDate>Sun, 10 May 2009 11:04:24 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>